CUANDO HABLAMOS
DE BRUJAS, DUENDES, GUACAS, HECHIZOS Y ENCANTOS
Por: Jaiver Andres Zapata V.
"Jaz"
Cuando hablamos de Brujas, duendes y encantos, no es solo decir que son
cosas del inframundo, puede ser, pero cuando uno lo vive y al compartirlo con
los amigos un escalofrió pasa por la espalda hasta erizar los bellos de las
manos y más cuando coinciden las personas con historias, como por ejemplo con
este cuento de las Guacas.
Que es una Guaca, pues en términos muy paisas de quienes los han vivido y
han contado la historia, son luces que uno persigue y al llegar donde se
encuentra esa luz hay un entierro, pero no un entierro mortal, ¡no! Es un
entierro de algo valioso, oro, dinero, joyas etc.
Pero cuando hablamos de las brujas y duendes, pensamos en maleficios,
espantos, robadas de almas y hasta espantos, en golpes y abiertas de puertas.
¿Qué buscan? ¿Qué satisfacción tienen al espantar, perseguir y arruinar la vida
de sus víctimas? ¿Qué sentido hay en que existan?
En aquella época donde se considero que todas aquellas mujeres que
utilizaran su intelecto para dar ideas, eran brujas y tenían que
ser ahogadas, ahorcadas, decapitadas y hasta quemadas, cuantas de
aquellas mujeres no tendrían nada que ver con un pacto con el inframundo.
Y como las describen: Mujeres ancianas que están al frente de un caldero
gigante haciendo brebajes y hechizos para tortura a sus víctimas, mujeres feas,
narizonas y de verrugas hasta los pies, que vuelan en una escoba y tienen uñas
para sacar los ojos de los niños.
Que son esas mujeres que se desprenden de sus cuerpos como se dice en la
magia negra “DESDOBLARSE” y dejan su cuerpo en un transe mientras su espíritu
viaja a hacer maldades y atormentar, hombres, mujeres y niños. Aquellas que
brincan en techos, persiguen y celan a los hombres, dejan marcas de uñas
desgarradoras a las mujeres hermosas que tengan a hombres que les gustan a las
brujas. Mujeres de ropas oscuras y que vuelan entre los árboles y
techadas en una bola de fuego; y con Padres nuestros, y credos alzan conjuros
para aquellos que no creen en ellas, obligandolos a que se queden sentados
hasta que a ellas les dé la gana.
De los duendes no hay mucho que decir, mujer que le agrade, mujer que acosa
y la persigue hasta el punto de hacerlas visitar un sacerdote que exorcice, en
los hombre su ambición por lo material, es capaz de robarles el alma, y
si eres menor de edad tu abuela es la que te rescata al punto de enfrentarse a él
con una escoba, ¿por qué? porque tu alma, pues por el hecho de tener la
posesión mas preciada, tu alma le pertenece.
La magia negra existe, al igual que la blanca y la de los colores de la
arco iris, si es posible , pero una cosa si está claro. Nunca recibas nada de
un extraño con la derecha, hazlo con la izquierda, y como diría un sabio
antioqueño en esta frase has de convertir aquello: “lo que me han entregado con
gran empatía, que no me cause daño, y que si hubo la intención, que se cumpla
la ley del revés, pues soy católico y la maldad no me va tocar.”
